|
|
Convirtiéndonos a Cristo (Romanos 10:9-10)
INTRODUCCIÓN
Nos encontramos con los versículos que más usamos a la hora de llevar a una persona a los pies de Cristo. Sin duda alguna después de Juan 3:16 estos versículos de Romanos son los más usados para presentar el evangelio. Pablo dirigido por el Espíritu Santo toma como base las escrituras dadas por Moisés en Deuteronomio 30:14 para aplicar la manera en como podemos ser salvos a través de Cristo. Está en el contexto del deseo que hay en el corazón de Pablo por Israel, pero con una gran sabiduría une el pensamiento de que tanto judíos como gentiles deben de hacer lo mismo. Confesar a Jesús como Señor y creer que Dios le ha levantado de los muertos. Vamos a considerar en esta mañana el sentido teológico de estas palabras.
EXPOSICIÓN
- Confesar que Jesús es el Señor. Nuestra salvación está mucho más cerca de lo que nosotros nos imaginamos. Al igual que Moisés, Pablo afirma que está al alcance de nuestra mano. Todo comienza con una declaración que iguala a Jesús como Dios el Señor del universo. Sin embargo esto que parece aparentemente tan sencillo, es sumamente complicado tanto para judíos como para los gentiles.
- Creer que Dios le ha levantado de los muertos. La gran mayoría de los mortales no han visto jamás resucitar a un muerto. Puede ser que algunos en algún lugar del mundo y en el transcurso de la historia, hayan tenido ese gran privilegio. La Biblia nos habla de algunas resurrecciones tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, así que por lo tanto es posible que esto se lleve a cabo. Sin embargo solamente la resurrección de Jesús le convierte en el Cristo. No hay precedente alguno en la historia de la humanidad, sin embargo esa misma resurrección llegaremos a alcanzarla todos los creyentes. Por eso creer que Jesús ha resucitado es esencial para que judíos y gentiles puedan alcanzar la salvación.
- Nuestro pensamiento es la principal dificultad. Efectivamente, Pablo no habla en ningún momento de que nos es necesario llegar a entender esta revelación. Sin embargo cuando tratamos de entender las razones por las cuales Dios ha decidido que la salvación sea de esta manera nos encontramos con serias dificultades para dar estos pasos. Por ser personas racionales todas las cosas tratamos de entenderlas antes de tomar una decisión y esto dificulta mucho a que alcancemos nuestra salvación de la manera que Dios ha dispuesto. En ningún caso esto significa que Dios quiere anular esta capacidad en nosotros, pero hay cosas que solo entenderemos después de haberlas creído, no al revés.
CONCLUSIÓN
En el proceso de Dios para la salvación, primero está el creer para justicia, después se confiesa para salvación y algo más tarde comenzamos a entender las razones por las cuales Dios ah determinado salvarnos y hacerlo de la manera que lo ha hecho. Este proceso tiene validez para el resto de nuestra andadura cristiana y cuando intentamos invertir el orden nos encontramos en verdaderos apuros. Así que nos haremos mucho bien si sencillamente aceptamos el modelo de Dios y lo ponemos en práctica en todas las áreas de nuestra vida. ¡Qué así sea!.
Luciano Arévalo
| |
|
|